algunas consideraciones sobre la proyección y formación de imágenes









I. Introducción

en estas líneas no se va a desvelar nada novedoso, extraordinario o inusual. El objetivo de este texto es mostrar una manera particular de seguir el proceso de formación de imágenes, entendidas como resultado de la proyección de la luz desde la fuente hasta la recepción en la retina de nuestro ojo, y considerando algunos agentes que pueden modificar la imagen resultante.



distinguiendo estos elementos, podremos además encontrar nuevas posibilidades a la hora de pensar nuestras imágenes: tanto las ya vividas (en las que estos parámetros han intervenido decisivamente), como las que están por venir.



este podrá ser un texto privado, habitado desde la indulgencia por imprecisiones de todo tipo, pero que a cambio nos podrá servir de método para la reflexión y la construcción de un espacio para las imágenes, a pesar de que, con toda seguridad, este sea un método bastante impreciso.




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para precisarlo, nos hemos basado por un lado en la experiencia de la percepción individual, y por otro en las conclusiones obtenidas a partir de la recolección de fotografías que sirvieron de testimonio de situaciones que se generalizan aquí.

a partir de ahora asumimos la transmisión direccional de la luz en línea recta para establecer una relación consecutiva de los agentes participantes en el proceso.



II. Sistema de luz (PL)

la imagen que tratamos aquí existe gracias al fenómeno de la proyección de la luz
por medio de la reflexión difusa, y una vez que la luz ha incidido en los cuerpos, esta vuelve al medio en el que ha propagado previamente desde la fuente, pero esta vez organizada en distintos ángulos. En este sentido cada punto del objeto sobre el que incide la luz se convierte en un nuevo proyector secundario, un nuevo punto de luz.



III. Sistema de visión (PV)

si detuviésemos el proceso en este instante, no podríamos hablar todavía de formación de imágenes. En el espacio de nuestras experiencias tendríamos infinitas posibilidades de formación de diferentes imágenes que no se podrán concretar hasta el momento en que apareciese en escena un observador dotado de un sistema de visi&ocute;n propio, y situado en unas determinadas coordenadas espaciales.

en el sentido que nos interesa, este sistema de visión es también otro sistema de proyección: algunas de las ondas que iluminan los objetos y parten en diferentes direcciones, atraviesan el ojo por la córnea llegando hasta la retina. Una vez allí, estimulan los fotorreceptores que mandarán al cerebro la información recibida y codificada en señales eléctricas.

no vamos a hablar del proceso que conecta la imagen de la retina con el cerebro, sino que nos detendremos en la imagen que se formaría en el interior del ojo de nuestro sistema visual.


IV. Sistema de proyección de imágenes (PI)

presentando el proceso de la formación de las imágenes a partir de nuestro entorno, hemos apuntado aquí la participación de dos sistemas de proyección: el de la luz que incide en los cuerpos, y el que la recoge y sirve a nuestra visión. Hablaremos ahora de un tercer sistema.

previamente a este momento podremos haber distribuido algunos elementos con diferentes propiedades (densidad, transparencia,...) delante del proyector que nos dispondremos a usar, pero además podremos controlar otros elementos como el enfoque, las distancias, la forma y dimensiones de la pantalla,... Ahora, en la oscuridad encendemos el proyector. Abrimos los ojos. Y ahí delante de nosotros, pero al mismo tiempo en nuestro interior está la imagen.


V. Médiums

con lo presentado hasta ahora tendríamos todo lo necesario para tener una buena infinidad de imígenes a nuestra disposición. Sin embargo, podemos aumentar ese número empleando ciertos elementos que llamaremos médiums. En el desplazamiento direccional de la luz del que hemos hablado, estarían dispuestos entre cada par de los que hasta ahora hemos visto: el proyector y la pantalla(b), la pantalla y la imagen desvelada en la proyección (d), la Imagen y el observador (f). por ejemplo, podremos modular la luz emitida por un proyector Interponiendo transparencias delante de la fuente de luz, lo que sería una forma de emplear un médium del tipo (b). En la figura 5a se ha empleado una capa de humo delante del proyector (b) y, por otro lado, una pared de barrotes (f) que tambi&iecute;n transformaría la imagen resultante.

Figura 5b: suponiendo que la pantalla imaginada fuese un plano vertical, la hemos sustituido por una serie de peldaños (d) construidos a partir de ese plano de recepción que, dependiendo ademmás de su punto de vista (f), sería decisiva para la formación de esa imagen.

VI. Sistema fotográfico expandible (PF)

por último, podemos integrar otro sistema más que puede participar de forma más o menos activa en la situación anteriormente expuesta. Utilizando el punto de vista de la cámara fotográfica podemos representar los elementos de los que se ha hablado en los apartados anteriores del texto.

considerando la cámara como un nuevo sistema de proyección que recoja la luz de la escena de forma indirecta (iluminada, esta vez por el proyector), igual que hace el sistema de visión, tendríamos una imagen con la información visual de los agentes que han participado a lo largo del proceso. Y así, pensando en que una imagen pudiese contener a otra, podríamos expandir este proceso de forma ilimitada. En la figura 6a se puede observar la relación de PV con PL.

un primer sistema fotográfico(PF) incluido nos añadiría una nueva visión externa del conjunto, de forma parecida a como se nos muestra en la figura 6b.

repitiendo este proceso y ampliándolo con la inclusión de nuevas cámaras en cada escena adicional (observada e iluminada a su vez), podríamos obtener sucesivas imágenes proyectadas a partir de situaciones de proyección, tal y como se puede ver en la figura 6c.

(see you later)